CÓMO SURGE EL PROYECTO

 
 
 
Mi nombre es Marcos Otero, fundador de NRTG. La idea de crear una guía de viaje de la Costa Ártabra surge como una respuesta personal ante una situación en la que muchos nos vimos a finales del año 2009. La crisis económica había dejado a finales de ese año a más de 5.000.000 millones de personas sin trabajo y yo estaba entre ellos. Un objetivo que se planteó como una salida a nivel personal ante una difícil situación. Ese mismo año había terminado la carrera de Licenciatura en Historia del Arte por la USC con la intención de llevar a cabo una tesis doctoral. El paro acabó con este objetivo. Tenía otros estudios como Técnico de Imagen y Sonido, algo a lo que ya me dedicaba mientras estaba haciendo la carrera, pero tras meses sin encontrar nada en lo que trabajar y la falta de oportunidades provocó que la idea de emigrar se convirtiese finalmente en una realidad.

Con 30 años, como para muchos otros, el futuro era algo bastante incierto en España. Así, en octubre de 2010, tras hacer un curso del Plan FIP de soldador ese mismo verano, que como todo lo que allí se hace no sirvió para nada, tomé la decisión de mudarme a Coruña y entrar en una escuela de soldadura para irme a trabajar a Rotterdham en la construcción naval. Pero tras esta decisión, dentro estaba la rabia de haber sacrificado mucho para terminar una carrera. Ver que, como en muchos otros casos que conocía, el título era papel mojado era algo difícil de asumir. Imagino que algunos de vosotros o de vuestros hijos os habéis visto en una situación parecida. Una fuerte inversión de esfuerzo, tiempo y dinero que no obtiene recompensa.

 
 

La idea de irse ya estaba tomada, pero mientras estaba en la escuela de soldadura, yo solía salir de ruta con la moto los fines de semana. En esos años duros de la crisis salir a rodar con la moto era casi lo único que me ayudó a sobrevivir en un tiempo en el que todos los días parecían grises. Después de muchos años viviendo en Santiago (yo soy de Coruña), me di cuenta de, al igual que otra mucha gente de mi ciudad, lo poco que conocía nuestro territorio, su paisaje y su historia, y empecé a ver el potencial de la Costa Ártabra. Las playas de Ferrol y Valdoviño, los paisajes de As Fragas do Eume y As Fragas do Mandeo, las sierras costeras de Cedeira y muchos otros lugares, profundizando, al mismo tiempo, en nuestra historia y nuestra cultura, lo que me fue permitiendo apreciar nuestro pasado en común. Esto fue alimentando el deseo de crear, de darle forma a algo, todavía no sabía qué.

Para poder pagar el curso de soldador, que era bastante caro, empecé a trabajar eventualmente como fotógrafo en asuntos relacionados con el marketing y la publicidad, algo eventual que me sirvió para financiar la escuela y, al mismo tiempo, la idea naciente de crear una guía de viaje de la Costa Ártabra a la que iba dando forma en la mente en mi cabina de soldador entre electrodo y electrodo quemado, y en la que mostrar todo lo que iba descubriendo tanto en las rutas como leyendo casi todo lo que encontraba acerca de nuestra historia, que se fue alimentando, al mismo tiempo, de un enfoque específico de marketing con la idea de crear un producto de calidad que no existía en el mercado.

 
 
Y así pasaron 2 años en los que trabaja a partes iguales en la guía de viaje de la Costa Ártabra, como Técnico de Imagen y mis horas de aprendizaje en el taller de soldadura. Realmente fui retrasando la prueba de homologación que ponía punto y final a mi formación como soldador (y con ello la marcha a Holanda) para conseguir terminar la guía de viaje de la Costa Ártabra, algo vital para mí, y, en parte, también por aquella bonita historia que nunca se hizo realidad del contrato de Pemex con Navantia que podría evitar que tuviese que irme y renunciar a terminar este proyecto que estaba en proceso y que no dejaba de crecer. Finalmente me homologo como soldador y tengo que decidir si me iba ya o si apostaba por Northwest Rock (la idea de crear una editorial ya había tomado forma). Esto es hace 5 años a finales de 2013.
 
 

Probablemente irse era, en aquel momento, la decisión más fácil, pero de nuevo la rabia que me producía el hecho de abortar un proyecto en el que creía ciegamente a pesar de la falta de apoyos en todos los sentidos y de los mil obstáculos que podían hacerlo fracasar (he escuchado en más de una ocación en estos años cosas como que estás tirando tu vida a la basura y eso jamás va a funcionar), pudo más y, así, aposté definitivamente todo a una carta con Northwest Rock autofinanciando todo el proyecto hasta el día de hoy y dedicándome por completo a hacerlo una realidad. Para esto he tenido que multiplicarme constantemente ejerciendo el rol de documentador, fotógrafo, retocador digital,

 
 
diseñador, escritor, maquetador, ilustrador, diseñador web, desarrollando todos y cado uno de los factores que componen este proyecto en el que todos los aspectos, desde la creación del producto hasta el marketing y la gestión administrativa han sido desarrollados únicamente por una sola persona. Interminables horas de trabajo, ni fines de semana ni festivos, 24 horas al día, sólo aquellos que se dedican al trabajo de creación conocen todas las sensaciones y dificultades que este tipo de trabajo, junto con la parte técnica, implica. En julio de 2016, finalmente, Northwest Rock Travel Guides ve la luz.
 

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